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El teatro del cole en 2020

Hola, ¿Cómo os va todo? Espero que genial. Espero que ya estén borboteando las cacerolas y que os deis todos vosotr@s el homenaje que merecéis. 2020 ha sido un año tremendo. Pero para reflexionar sobre ese año, ya habrá mucha gente. Muchas personas dispuestas a hablar sobre lo que ha sucedido y nos ha acontecido. Pero yo te quiero hacer un regalo. Mejor dicho, un regalazo.

Hubo un día que me alegró muchos otros días. Fue a finales del año 2011. Ya llevaba años dedicándome a escribir relatos, poemas... Tenía un concurso de microrrelatos anotado: II Certamen Navidad Alternativa. Consistía en escribir un microrrelato de temática libre, pero centrado en el periodo navideño. Recuerdo que estaba viviendo en Brujas (Bélgica) en aquel momento. 

Acababa de comprar algo en un Carrefour. Me vino la inspiración. Me vino la idea. Se me iluminó la bombilla. Fui a recoger a mi novia en aquel entonces, y se lo conté con toda la ilusión del mundo: "¿Te acuerdas del concurso ese de la navidad alternativa? Se me ha venido una idea genial". Me han contado que es preciosa la mirada y la sonrisa que pone un escritor/a cuando se le viene una idea a la mente. He vivido ese momento. Es uno de los momentos que más me gusta sentir y experimentar. Por ello, sigo escribiendo. Y este blog es una muestra. Una herramienta que me permite poner el engranaje a punto. Porque estaba un poco oxidado.

Con este relato gané el certamen. Resultó ser un relato campeón. Pero ya lo era para mí incluso antes de mandarle. Espero que te guste y que lo disfrutes. Aquí lo tienes:

El teatro del cole

Niiii Nooo. Chirriaba la alarma cuando Rachid salía con su hijo del establecimiento.

    - ¿Qué pasa papá?

    - Hijo… ¿Ves la luz roja intermitente? Parpadea al ritmo de: Veee niiid, veee niiid.

    - ¡Es verdad papá!

    - Es la Estrella de Oriente.

Mientras el niño tarareaba, Rachid, mordiéndose las uñas, buscaba palabras para fantasear con la embarazosa situación.

    - Papi, ¿Por qué vienen esos gritando?

    - Aquellos… Son los pastores, ¡qué vienen de muy lejos! Fíjate, son rubios y blancos, ¿Y nosotros, Gulsa?... Somos más morenos.

Los dependientes y curiosos los rodeaban.

    - ¿Y los que apartan a todos?

    - Son los Reyes… Magos. La Estrella los ha guiado hasta noso… - Una mano le tapó la boca.

    - ¡Nos separan!

    - ¡Porqué… Son María y José! ¡Mira el rotulito!

Dos cajeros retiraban a Gulsa en volandas.

    - ¡Papá, no te vayas!

    - Me llevan al castillo de los romanos… Soy el ladrón del Belén, ¿Recuerdas?

    - ¡Ah! ¿Y por qué la profe te dio ese personaje en el teatro del cole?

Rachid, sonriendo en el coche policial, conocía que sería deportado a Zambia por la legalidad de la ilegalidad, pero le dejó el mejor regalo: El sueño europeo.


Espero que sigamos siendo humanos en este año que entra. Más humanos si cabe. Más cerca de nuestra esencia humana. Y al fin y al cabo, que cuando pasen los años, estemos satisfechos de la obra de teatro que hemos representado durante nuestra vida. Porque donde muchos ven una meta que hay que alcanzar, otros saben que en realidad nos estamos acercando al final. Feliz año nuevo. 

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